Con el escenario laboral en constante movimiento, la Generación Z (1997-2012) está marcando un punto de inflexión frente a otros grupos etarios. Según un reciente estudio elaborado por Randstad, uno de cada tres jóvenes de este segmento (33%) planea cambiar de trabajo en los próximos 12 meses.
La cifra reflejada en esta investigación, titulada “Generación Z en el mundo laboral: enfocados en el futuro, moviéndose rápidamente”, contrasta con el con el 21% de los Millennials, el 16% de la Generación X y el 18% de los Baby Boomers, que muestran una menor intención de cambiar de empleo en el corto plazo.
Esto evidencia que los jóvenes “Z” no solo son los más propensos a explorar nuevas oportunidades, sino también los que buscan con mayor rapidez entornos laborales que se ajusten a sus expectativas de desarrollo, aprendizaje y propósito personal.
El estudio, basado en una encuesta a 11.250 trabajadores y en el análisis de más de 126 millones de ofertas laborales a nivel global, también muestra que solo el 11% de los miembros de la Generación Z pretende permanecer indefinidamente en su trabajo actual, porcentaje que aumenta a medida que avanza la edad: 20% entre los Millennials, 28% en la Generación X y 23% entre los Baby Boomers.
Trayectorias más cortas, pero más intencionadas
La investigación revela que los jóvenes de la Generación Z permanecen, en promedio, solo 1,1 años en sus primeros cinco años de carrera, mientras que los Millennials lo hacen 1,8 años y las generaciones mayores cerca de tres. Sin embargo, este comportamiento no necesariamente responde a falta de compromiso, sino a una búsqueda de empleos que ofrezcan aprendizaje continuo, desarrollo y coherencia con los valores personales.
Al respecto, Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay, explicó que esta tendencia “plantea desafíos adicionales a las organizaciones a la hora de atraer y retener talento”.
Esta nueva realidad nos interpela para repensar cómo construimos trayectorias profesionales atractivas, con aprendizaje continuo y oportunidades de impacto real que satisfagan los deseos y necesidades de los trabajadores más jóvenes”, añadió.
Por otro lado, el informe identifica la falta de desarrollo profesional como el motivo más frecuente detrás del cambio de empleo, dejando de lado el factor salarial. Un 14% de los jóvenes de la Generación Z señala esta razón como determinante para renunciar, porcentaje similar al de los Millennials (14%) y superior al de la Generación X (11%) y los Baby Boomers (8%).
Menos empleos de entrada y nuevas formas de trabajar
El estudio también pone de relieve que el contexto global está afectando las oportunidades para los más jóvenes. Randstad detectó una disminución del 29% en las ofertas de empleo de nivel inicial (con experiencia de 0 a 2 años) desde enero de 2024, lo que ha llevado a muchos a buscar alternativas laborales más flexibles o múltiples fuentes de ingreso.
Actualmente, solo el 45% de la Generación Z trabaja en empleos tradicionales a tiempo completo, y dentro de ese grupo, un 31% preferiría combinar su puesto con un segundo trabajo. Más de la mitad (52%) está activamente buscando nuevas oportunidades y apenas el 11% planea mantenerse a largo plazo en su puesto actual.
Con estos resultados, Randstad plantea el desafío de adaptarse a una generación que prioriza el propósito, la flexibilidad y el desarrollo profesional por sobre la estabilidad tradicional.